¿POR QUÉ SÍ PODEMOS SEGUIR ENSEÑANDO DEL CÓDIGO REAL?
Por Dan Abraham H.
Mis amigos: Recientemente ha salido a la luz una declaración firmada por el Sr. Alfredo Zambrano, presidente de la Comunidad del Rey, en la cual presenta su postura oficial en relación a “¿Por qué no puedo seguir enseñando del Nuevo Testamento?”.
Como todos vosotros sabéis, el Sr. Alfredo Zambrano hizo votos de judeidad, afirmando ser descendiente de los anusim, hizo su circuncisión médica y luego de extraerle una gota de sangre de su prepucio, y haber levantado su diestra en juramento sagrado delante del Eterno de su judeidad, su reconocimiento de Yeshua como Mashiaj y haber bajado a las aguas, con las bendiciones de rigor, juró de nuevo, por el Nombre Sagrado, lealtad a la Torah, a Yerushaláyim, a Yeshua como Mashiaj, afirmando su firme intención de vivir como judío santificando el Nombre del Eterno y de Su justo Mesías Yeshua. Su nombre secular fue cambiado, por su propia decisión personal, a Efrayim ben Yosef, bajo cuyo nombre se comunicaba con nosotros y con la comunidad, la cual, por decisión del Sr. Zambrano y del pleno de la misma, decidieron solicitar su membresía en la Alianza AMI, la cual en efecto les fue otorgada.
Pasado el tiempo, el Sr. Alfredo Zambrano fue comisionado oficialmente como emisario (shaliaj) para las comunidades Benei Noaj de AMI Venezuela, a fin de ayudar a los no judíos miembros de nuestra Alianza, en su entendimiento y obediencia a las Siete Leyes Universales, como están desarrolladas y establecidas en el Código Real. Como es sabido, nuestra Alianza tiene dos grandes brazos, uno judío y otro noajita, basado en el principio de que tantos unos como otros podemos compartir la riqueza de la herencia prometida a nuestros padres, que todos tendremos una parte en el mundo por venir, si hacemos lo que el Eterno demanda y que por lo tanto no es necesario hacerse judío ni vivir como judío para recibir, aquí las primicias, y luego, en el reino mesiánico, la totalidad de la herencia prometida a los justos de las naciones. Basado en este principio, el Sr. Zambrano fue comisionado y apartado para dicha tarea.
Hace un tiempo atrás, en una de mis visitas a la Comunidad del Rey, entiéndase, el Rey Yeshua, para entonces, el Sr. Efrayim ben Yosef (Alfredo Zambrano) me dijo tenerme una sorpresa. ¡Magnífica sorpresa! Había hecho grabar, en su propia voz la introducción, y el resto, con una voz magnífica de un profesional contratado para dicho fin, los 18 Principios de Fe, que forman parte de mi propia doctrina y de AMI. En verdad, además de la grabación, el Sr. Zambrano solicitó a mi persona, autorización, la cual le fue concedida, de publicar dichos principios en forma de afiche, para conocimiento de todos. Esto fue hecho también, muy profesionalmente, y repartido incluso a nivel nacional en Venezuela, como un aporte del Sr. Zambrano y su comunidad, a nuestra Alianza, asunto que le fue agradecido públicamente.
Que sepamos, por lo menos hasta Agosto – Septiembre del 2005, el Sr. Alfredo Zambrano y su comunidad, estaban en relaciones normales de nuestra Alianza AMI, a pesar de ciertos malestares propios de la forma de administración internas de una organización que no tiene todos los medios requeridos para funcionar como quisiéramos y con las restricciones propias de limitaciones características de la falta de recursos humanos apropiados.
De ahí en fuera, y buscando subsanar esos malestares internos, que para nada afectan la visión de la redención, establecimos la fecha para una nueva Yeshivá en Táchira, precisamente sobre el tema de Mashiaj, la cual se tendría para antes del fin del año secular 2005. Todo marchaba bien cuando repentinamente recibimos una nota del Sr. Zambrano, para entonces, todavía Efrayim ben Yosef, en la cual cancelaba dicha Yeshivá por “razones personales”, sin dar mayores explicaciones.
Mas tarde, recibimos otra correspondencia del Sr. Zambrano, todavía Efrayim ben Yosef, confirmando que para una fecha cercana, establecería su renuncia oficial a la
Comunidad del Rey, también por “razones personales’, básicamente, según fue entendido por mi persona, a ciertas metas privadas en relación con su educación secular y su trabajo con un banco local, que no le permitían el tiempo necesario para atender dicha comunidad como era debido.
Nos fue informado también que se había creado un comité especial de liderazgo quien asumiría la dirección de la comunidad una vez llegada la fecha establecida.
A pesar de que le instamos a revisar su postura, la misma no cambió por lo que le fue dicho, por mi persona, que a menos que “hubiese algo que él no haya dicho”, sus razones no tenían mayor peso, porque era posible seguir al frente de la obra, mientras cumplía con sus otras funciones, dada su capacidad intelectual y de liderazgo natural que el Eterno le había dado.
A comienzos de Octubre 2005, el Sr. Zambrano renuncia a AMI Venezuela y presenta un plan para renunciar también al liderazgo de la comunidad local. Su carta dice:
Para: Dr. Daniel Hayyim
Presidente de la Alianza Mesiánica Israelita
C.C. Nassí Yaakov Rosales
Presidente de AMI Venezuela
De: Alfredo Zambrano García.
Además de saludarle, sirva la presente para presentar formalmente mi renuncia a la Alianza Mesiánica Israelita (AMI), Organización dignamente por usted precedida, así como a los cargos que actualmente desempeño como Roe y Sheliaj en AMI Venezuela. Esta decisión es libre, definitiva e irrevocable. Igualmente, queda confirmado que el próximo 18 de noviembre del año en curso pasaré por escrito mi definitiva renuncia a la "Comunidad del Rey", congregación que vengo dirigiendo desde hace más de 11 años, y haré la formal entrega de dicha Comunidad el día 18 de diciembre a las nuevas autoridades elegidas para tal fin.
Una vez más, quiero expresarle mi agradecimiento por la confianza, tiempo y esfuerzo que usted y AMI de Venezuela invirtieron en mí; no obstante, debo seguir la ruta que el Eterno ha trazado para mí y para mi familia”.
Hasta aquí su carta.
Como vemos, la fecha para la entrega de sus cargos y responsabilidades fue fijada para el 18 de Noviembre 2005. Por supuesto, que respondí a esta carta suplicándole que revisara su postura y reconsiderara su posición. Esta fue la carta que le envié:
From: Dan Avraham [ami613@bellsouth.net]
Sent: Tuesday, October 11, 2005 8:10 PM
To: 'Efrayim BenYosef'
Subject: RE: Asunto Importante!
Amado talmid: Shalom!
Gracias por tu correo. Lamento mucho que nunca me compartieras que esta decisión venía gestándose en tu corazón desde hace 3 years. Necesitas tiempo para ver ciertas cosas que tal vez ahora, en tu aun joven edad, no estas viendo del todo. Solo te recuerdo que el honor que te fue conferido de ocupar tan alta y digna misión, no es fácil alcanzar en el mundo secular. Allí encontrarás muchos huecos, tembladeras, pasadizos oscuros, túneles devoradores y serpientes tortuosas que intentarán devorarte a ti y a los tuyos y arrastrarse detrás de una misión que está condenada al fracaso desde sus mismos inicios. El hombre sabio invierte en lo que cada vez vale más, no en lo que cada vez vale menos. Este mundo secular está en bancarrota completa, engañando y recibiendo engaños, frustraciones y decepciones que dejan luego marcas y efectos colaterales que ahogan el alma y la hacen infructuosa. Este no es un momento para darle migajas al Maljut, sino la vida completa, cuerpo, alma, espíritu, todo, absolutamente todo en aras de la redención final. Te ruego una vez más, cuídate no enredarte en los negocios de esta vida secular, tu neshamah responde a un llamado superior, no te rebajes para ser rey de los hombres, habiendo sido siervo del Maestro HaKadosh. HaShem te llamó desde el vientre de tu madre y te ha dado por profeta a las naciones, no dejes que ninguna gloria pasajera de esta edad presente destruya esa misión, no dejes que otro tome tu corona. Ningún título, ninguna posición, ninguna propuesta podrá jamás alcanzar el honor y la dignidad del que te ha llamado a Su Servicio. Si tu verdadera motivación es estudiar y obtener un grado universitario, bien, tiene su lugar, es bueno, siempre que no sea la meta final, sino simplemente, un instrumento, pero sin abandonar la obra encomendada, sin causar dolor y angustia a los que han creído en la visión de la redención final por tu ejemplo y predicación. Creo que podrías balancear bien esas cosas y seguir adelante al frente de la obra, no dejándola en manos de otros en un momento crítico y de altos planes. ¿Y qué si ellos siguen tus pasos? ¿A dónde iremos? Si los obreros son pocos, y los pocos se alejan, ¿quién cuidará las almas que te han sido confiadas? No hay otro escenario para servir al Eterno, no existe la relatividad en los planes del Eterno. Efrayim, despierta, abre tus ojos y mira los campos blancos para ser segados. No nos dejes en momentos cuando la que esta dando a luz le faltan las fuerzas. He oído muchas veces tales teorías, y todas, absolutamente todas, han sido bien fundadas y razonadas y justificadas, pero por el yétzer hará. Tómate unos días de retiro espiritual, de ayuno y profunda tefilah, busca el rostro del Eterno con todas las fuerzas de tu alma, antes de tomar una decisión final. Otra vez te exhorto como un padre a su hijo: Detén tus pasos hacia la dirección que has tomado. Vuelve tus ojos a los días cuando el Eterno te llamó y te reveló a Su Siervo Justo, y sé fiel a la visión celestial. Muchas almas dependen de ti, se sabio hijo mío, y no dejes que otros se desvían por causa nuestra. Que haya en ti el mismo sentir que hubo en Avraham Avinu, que se negó a sí mismo con tal de hacer la voluntad del Eterno. Y el sentir de los profetas y sobre todo, de nuestro Rabi HaKadosh que ha sido la suma de todos nuestros jasidim. Aunque podrían existir otras razones ocultas en tu neshamah, rodeadas tal vez de inseguridad, temores, frustraciones, decepciones, todas ellas deberán ser la mejor motivación para seguir adelante, no para entregar la vara, todavía no tienes los 80. Eres muy joven aun, tal vez tengas muchos días por delante. HaShem te de entendimiento y revelación en todo lo que te digo.
Mientras, tanto, recibe mi abrazo y el testimonio de mi más alta consideración.
Bajo Su talit,
Dan”.
Hasta aquí mi carta. En su respuesta, el Sr. Zambrano declinó mi propuesta, agradeció nuestro interés por su persona y la comunidad, pero decidía seguir adelante con su plan de renuncia irrevocable, para dedicarse a servir al Eterno en otra rama que le había sido entregada, pero que nunca compartió ni conmigo ni con otros líderes de AMI Venezuela. He aquí su respuesta:
“Shalom, apreciado Jajam!
Entiendo cabalmente su preocupación por la decisión que he tomado. Sin embargo, debo manifestarle que esa decisión no está fundada sobre cargas, luchas, temores o cualquier otro sentimiento negativo. Esto era algo que mi esposa y yo veníamos planificando desde hace más de tres años, y esta es la hora de actuar: las condiciones están dadas. Respecto a que yo estoy "abandonando la Obra", pienso, con todo el respeto que usted se merece, que es un concepto relativo, pues entiendo que en el Reino de HaShem hay varios frentes y escenarios donde servir. Yo, particularmente, voy a estar ocupado en la Obra de HaShem, pero en otro escenario (en mi caso, el secular), pues sólo el Eterno sabe cuál será mi Misión desde el lugar donde Él nos ha colocado. La Kehilá continuará siendo apacentada por dos de mis hijos espirituales (uno de ellos formado por usted -Jonatán-); eso me conforta enormemente. Todo va como lo hemos previsto; le ruego que, por favor, no se preocupe, pues HaShem va dirigiendo nuestros pasos y en nada seremos avergonzados. Recuerde que estoy rectificando en mis estudios, y eso me lleva algo más de tres años. La Kehilá necesita gente a tiempo completo y yo no estoy en condiciones de satisfacer esa demanda.
Le reitero mi agradecimiento por las bondades que ha manifestado para mí, para mi familia y para la Kehilá. Bajo el Talit del Mashíaj Ben David.
Efrayim”.
Como es evidente, ya para ese tiempo mi olfato percibía que no se nos estaba diciendo “toda la verdad”. En efecto, notad esta parte de mi carta en la que le digo: “:Aunque podrían existir otras razones ocultas en tu neshamah, rodeadas tal vez de inseguridad, temores, frustraciones, decepciones, todas ellas deberán ser la mejor motivación para seguir adelante…”.
Esas otras “razones ocultas” comienzan a salir a la luz inmediatamente, no solamente por una reunión que tuvo el beit din nacional de AMI Venezuela privadamente con el Sr. Zambrano, sino evidentemente con una reunión con la directiva local recién elegida para reemplazarle en Noviembre 18 (luego pasada a diciembre 2005).
En efecto, supimos que había citado a una reunión a los hermanos escogidos como miembros del comité que lo reemplazaría para darles su explicación personal de las causas de su renuncia. ¿Pero no sabía ya todo el mundo la causa, es decir, sus estudios seculares y su falta de tiempo para atender la comunidad?
Pareciera que se estaban escondiendo otras causas que nunca fueron dichas pero que en esta reunión privada saldría a la luz. ¿Cómo supimos de este encuentro con los líderes locales asignados para reemplazarla llegado el día fijado?
Esto lo supimos por una llamada telefónica de uno de los miembros del comité, otro era estudiante de nuestra Yeshivá en Guatemala, el Sr. Jonatán Ortiz, recién casado por mi, precisamente, unos meses atrás en el contexto de la reunión anual de AMI Venezuela, realizada en Maracay, 2005, donde me pedía instrucciones de cómo debía él actuar en dicha reunión, toda vez que se habían corrido rumores de que el verdadero asunto de la renuncia irrevocable del Sr. Zambrano, era su cuestionamiento a la mesianidad de Yeshua.
Esto nos sorprendió en verdad, porque jamás el Sr. Zambrano, aparente seguidor y defensor de Yeshua, el Mesías judío, compartió jamás dicho tema con este servidor o con los líderes de AMI. Mi recomendación al Sr. Ortiz fueron bien precisas:
“Si en la reunión el Hno. Efrayim presenta su renuncia oficial a Yeshua como Mashiaj, simplemente dígale: 'Respetamos su decisión, pero ya no podemos seguir juntos, Yeshua no es negociable'. Y sálganse inmediatamente de su casa, y tomen el liderazgo de la comunidad para que no se destruya”.
Veíamos venir un tsunami espiritual contra tan hermosa congregación y el peligro de una estampida irreversible, si tales rumores fuesen ciertos, pues sabíamos que había hombres y mujeres en la Comunidad del Rey que no negociarían bajo ninguna circunstancia, su relación con Yeshua y su aceptación del mismo como el Mashiaj anunciado por la Torah y los Profetas y que otros, ante frustración tan grande, podrían suicidarse espiritualmente regresando a Egipto o incluso, esconderse en sus propias casas, llenos de vergüenza y confusión.
De pronto supimos que las cosas habían tomado un curso diferente, que la renuncia posiblemente nunca se dio y que el Sr. Zambrano hizo una presentación oficial de su postura ante los líderes y posiblemente ante el pleno de la comunidad, la cual, por cierto, se dividió, los que estaban con Yeshua y los que estaban con Zambrano, estos últimos, más por razones sentimentales y de aprecio personal, que por doctrinales, a juzgar por el testimonio que hemos recibido de miembros locales. Jonatan Ortiz, joven, incauto, enfermo, confundido al principio, decide simplemente “olvidarse de todo” y concentrarse en su vida secular. Y otros, confundidos de la misma manera, tomando decisiones similares. Hubo protestas, cartas explicatorias, etc. No obstante, el Sr. Zambrano trata de reorganizar los líderes y procura clarificar su posición y sostener lo que se venía abajo ante sus propios ojos. Y aquí tuvo mayor éxito, hay que admitirlo. Jonatan, por ejemplo, que al principio había decidido “colgar los guantes”, de pronto se alinea con Zambrano y se da todo un viraje hacia la desconexión con Yeshua.
Reconstruyendo los hechos, las cosas comenzaron a esclarecerse y todo indica que mientras estaba casado con nosotros, el Sr. Zambrano estaba en amores con otro maestro, uno que afirma ser sicólogo e instructor de Torah de Uruguay y con el cual, ahora, aparentemente se ha casado doctrinalmente.
Este sicólogo pretendiendo defender el Judaísmo, sin comprender aun el trabajo que venimos haciendo entre las naciones, fue traído por Zambrano a la Comunidad y logró convencer tanto a Zambrano como a Ortiz como a otros muchos incautos, con almas preciosas pero inocentes, que todo lo que habían aprendido de nosotros no servía, que su conversión no era válida, que ellos no eran judíos, ni descendientes de anusim, y consecuentemente no podían vivir como judíos, sino como gentiles, es decir, Benei Noaj, guardando solamente las Siete Leyes, según los rabinos tradicionales la han interpretado y según la sancionan, incluyendo pero no limitado a la pena de muerte para ciertas transgresiones, y por supuesto, mofándose de Yeshua y de sus discípulos, negando Su mesianidad y burlándose con alevosía no solamente de nuestro Rebe, sino de todos los que le seguimos y procuramos guardar y dar a conocer, sus enseñanzas donde es pertinente. Es en este contexto cómo el Sr. Zambrano saca a la luz su documento titulado:
“¿POR QUÉ NO PUEDO SEGUIR ENSEÑANDO DEL NUEVO TESTAMENTO?”.
Debido a las debilidades académicas de dicho documento, su tendenciosidad evidente y su falta de objetividad, para justificar lo que es injustificable, y debido a la mala influencia que el mismo contiene, he decidido responder al mismo, para que bien de todos, si tal vez el propio Zambrano y los que le siguen puedan abrir sus ojos y regresar a casa cuando todavía hay tiempo y ser salvos de estos falsos maestros rabínicos, que contrario al espíritu judío de mis colegas rabinos y mis maestros, todos los cuales se oponen a estos tipos de enfrentamientos injustificados contra mi servicio al Eterno, y manipulando la información y ocultado las evidencias, se aprovechan de la inocencia de almas sencillas pero inexpertas en la doctrina netzarita, los hacen pensar que los únicos judíos son ellos y los únicos que tienen la verdad son ellos, y los únicos que tienen la autoridad para enseñar son ellos, estando el resto descalificado, y causando así confusiones y tropiezos en el camino de la redención para los cuales el más severo juicio está determinado, si no hacen teshuváh. Analicemos pues y veamos las inconsistencias de la postura del Sr. Zambrano según reza en el documento que me fue enviado directamente vía Internet.
Primera excusa dada para no enseñar más del Nuevo Testamento:
1. Por cuanto la canonización de lo que hoy se conoce como “Nuevo Testamento” estuvo estricta e integralmente en manos de autoridades religiosas de origen no hebraico y con trasfondo filosófico griego en una época tardía al nacimiento de la fe en Jesús como Mashíaj. (El concilio más temprano que listara los 27 libros actuales del “Nuevo Testamento” fue el Tercer Concilio de Cartago en 397 d. de C. lo cual se da como la fecha de la clausura del canon del Nuevo Testamento. El Concilio de Hippo en 419 d. de C. dio la misma lista)”.
Respuesta:
En primer lugar, su uso de los términos “Nuevo Testamento” y “Jesús” son evidentemente tendenciosos, pues ya le habíamos instruido de la falacia de tal cosa como “Nuevo Testamento” y del término “Jesús”. Zambrano sabe muy bien, porque lo hemos enseñado tanto en privado como en su propia comunidad, que no hay tal cosa como “Nuevo Testamento”, doctrinalmente hablando. Que hay una sola Alianza, hecha por el Eterno con nuestro pueblo y que aun cuando dicha Alianza haya sido confirmada en varias ocasiones y prometido su renovación completa por los profetas, se mantiene firme mientras dure el tiempo, es decir, eternamente y para siempre.
Por otro lado, el Sr. Zambrano conoce perfectamente, porque también lo hemos enseñado incluso en su comunidad, que el Judaísmo es la única religión divinamente revelada, asunto que puede ser demostrado histórica y científicamente, dejando toda expresión religiosa que haya sido creada por los hombres, ya sea el Cristianismo como el Islamismo, para citar dos ejemplos, fuera de dicha revelación y a nivel de inventos humanos basados en revelaciones privadas y extrañas a la fe judía que nada tienen que ver con nosotros.
También fueron ensenados acerca del origen del nombre de “Jesús” y por qué no debe ser usado entre los netzaritas, sino su nombre hebreo original, esto es, Yehoshua o simplemente, Yeshua, el Mesías judío, no la deidad pagana inventada por Roma siglos más tarde.
Insistir en el empleo de dichos términos revela la intención final detrás de este documento. Todos sabemos que no hay tal como cosa como “Nuevo Testamento”, que es un término incorrecto, doctrinal y religiosamente hablando; sacarlo a la luz pública en el contexto que el Sr. Zambrano lo hace, demuestra falta de honorabilidad con la verdad con la cual fue educado. Usar la terminología romana para descalificar el contenido del Código Real, cuando ya sabemos la verdad, es manipulación de ella con fines deshonestos.
También fue ensenado por mi propia persona, tanto a Zambrano como al resto de AMI Venezuela, cómo ese documento conocido en occidente como “Nuevo Testamento” fue ciertamente, manipulado y corrompido para que expresara más bien la teología romana que la verdad histórica y cómo era necesaria una restauración hebraica de los mismos, asuntos en los cuales veníamos trabajando desde hacia varios años con un equipo de eruditos bíblicos, judíos que reconocemos al Yeshua judío, no la corrupción romana que vino después.
La ciencia bíblica cuenta con suficientes herramientas arqueológicas, paleológicas, lingüísticas, históricas, etc., para detectar dónde y cómo fueron corrompidos ciertos textos y documentos. A esto he dedicado mi vida desde la edad de 25 años. Así que conozco bien el asunto del cual hablamos.
Tanto Zambrano como el resto de AMI Venezuela así como por todas las naciones donde hemos ido enseñando del tema, conocen muy bien que detrás del texto griego del incorrectamente llamado “Nuevo Testamento”, hay un texto hebraico que le sirve de fundamento, tanto lingüísticamente como teológica, doctrinal y filosóficamente, si queremos usar términos actuales. Decir que esta recolección de libros son documentos griegos, es lo mismo que decir que la Septuaginta es un libro griego, cuando todo el mundo sabe que hay un texto hebreo originario detrás. Que no tengamos los testigos hebreos originales no descalifica su contenido porque tampoco tenemos los originales hebreos de la Torah, sino copias y diferentes versiones. Por otro lado, el griego es el mejor idioma del mundo, después del hebreo, para guardar la hebraicidad de un documento. De hecho, los sabios de nuestro pueblo afirman que hasta el rollo de Esther, si se lee en griego, no pierde su santidad original, debido a que el griego antiguo, no el moderno por supuesto, expresaba fielmente el concepto hebraico contenido en las Escrituras, más que cualquier otra lengua conocida.
Para tomar un ejemplo más concreto: La gran luminaria judía de la Edad Media, Maimónides, ese gran sabio español que nos dejó tantas enseñanzas y sirvió para preservarnos una enorme cantidad de preceptos halájicos sumamente importantes para la supervivencia del judaísmo en los tristes días de la oscuridad medieval, tuvo que escribir varias cartas a comunidades judías del Yemen y otros lugares. ¿En qué idioma lo hizo? En arábigo. La pregunta es: El hecho de que escribiera en arábigo, ¿significa que sus escritos no eran hebraicos? ¡Por supuesto que lo eran! El idioma lo único que hace es vestir las ideas de los hombres. Si son judías, aunque escribas en chino, tienes un documento judío. Punto. Este es precisamente el caso tratándose del incorrectamente llamado “Nuevo Testamento”. Esto me lleva precisamente al segundo punto de mi respuesta a este primer argumento del Sr. Zambrano a saber:
La legitimidad de un libro no viene por la vía de sus destinatarios ni de quien los posea, sino del autor. Y los autores de estos documentos fueron judíos emisarios del Rebe o íntimos discípulos que conocían bien los hechos y las enseñanzas originales. Establecer la legitimidad de estos libros por la vía de los concilios mencionados por el Sr. Zambrano y no por su paternidad literaria judía, es decir, sus fuentes, es un grave error de apreciación, evaluación y consideraciones académicas. El Código Real es apreciado y aceptado por nosotros, porque sus autores fueron judíos discípulos directos del Rebe o íntimos de sus emisarios, no porque los concilios romanos lo establecieran. El día cuando otros escritos del mismo peso y paternidad literaria que ellos aparezcan, y sin duda lo serán, estarán también en dicha lista, sea que Roma diga o contradiga. La verdad repito, viene por los autores, no los destinatarios.
La gran pregunta que tenemos que hacerle a Roma es la siguiente: ¿Aceptan ustedes la validez de documentos judíos, escritos por judíos para dar a conocer la verdad acerca del Mesías judío y de la forma de vida que deben seguir tanto los judíos que le aceptan como Mashiaj como los gentiles, a fin de vivir según las demandas que para ellos ha sido establecidas en dichos documentos? Si ellos responden Sí, o No, es su responsabilidad, pero la legitimidad de los libros viene por quien hace la pregunta, no por quien la responde. Desechar el Código Real por los que responden, es ingenuidad histórica y académica. Sería lo mismo que desechar la Tanak porque Roma haya establecido los libros que la contienen, con un orden y libros diferentes a las que veneramos en nuestro noble pueblo judío. ¿Afecta esto la legitimidad del Tanak? ¡En lo absoluto!
El propio Código Real presenta su propio veredicto, como testifica :
“Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos, acerca de la palabra de vida que fue manifestada, y la hemos visto y damos solemne confesión de ella… os anunciamos lo que hemos visto y oído… este mensaje que hemos oído de él y os lo anunciamos… porque no os hemos dado a conocer acerca del poder y la venida de nuestro Adón Yeshua HaMashiaj siguiendo fábulas inventadas por los hombres, sino como testigos oculares de Su Majestad… y nosotros oímos esa voz enviada del cielo…”
Cuando tal testimonio falta, ya sea en el testigo ocular que escribió o en el testigo ocular que autorizó la escritura bajo su supervisión directa, entonces no es contado. Como vemos, es el propio documento, o sea sus escritores, lo que determina su autenticidad, no los destinatarios ni los que por las razones que sean, tuvieron o tienen posesión de los mismos.
Y cuando miramos esa paternidad judía del Código Real, nos damos cuenta que es una colección de libros judíos, no griegos ni romanos. La ley de Israel establece que lo que es judío es judío y seguirá siendo judío, no importa lo que pase en el camino. Rechazar el Código Real porque “estuvo en manos religiosas no hebreas”, no afecta para nada, ni el Código Real, ni las Escrituras, es decir, el Tanak. Ellos son válidos por sus orígenes y por sus escritores, no por aquellos que lo haya encontrado en el camino.
Debido a que los que escribieron los pergaminos y códices que van conformando esta colección de escritos fueron judíos discípulos directos del Maestro o íntimos discípulos de aquellos, para nosotros son de inestimable valor, en otras palabras, sin precio.
¿A qué podríamos compararlos hoy día? Al mismo amor y aprecio que tienen nuestros hermanos breslov por las Cartas y Documentos del Rabí Natan, discípulo íntimo del Rav Najman de Uman, o el mismo amor y confidencialidad que tienen los discípulos de Su eminencia, el Rav Sneerson por sus cartas, escritos y enseñanzas.
Aunque las enseñanzas de ambos maestros mencionados como ejemplo, también nos son queridas y apreciadas, como la del resto de los tzadikim, para nosotros, las de nuestro Rebe, Yeshua, son más queridas aun porque no solamente es nuestro Rebe, es nuestro Mashiaj. Y así como no faltamos el respeto a la memoria de estos grandes sabios de nuestro pueblo, todo lo contrario, nos gozamos de sus buenas enseñanzas, aun cuando no estamos de acuerdo en todo, así esperamos que sean respetadas las de nuestro Rebe. Y así como los discípulos actuales del Rav Najman de Uman se guían por sus instrucciones y costumbres y se gozan con ellas y danzan en sus comunidades y fuera de ellas al son de los cantos propios de su movimiento, así también nosotros nos gozamos, danzamos y prorrumpimos de júbilo con las de nuestro Rebe Yehoshua.
Es la judeidad de quien se habla en nuestros escritos, es decir, el Mesías judío y quien nos lo ha preservado, o sea, judíos que fueron testigos oculares o que estudiaron a los pies de los discípulos originarios del Rebe, lo que hace que dichos escritos sean recibidos por nosotros como documentos de autoridad y normatividad halájica que nos permita expresar el judaísmo a la luz de sus recomendaciones y tradiciones.
¿A qué podemos compararlo? Es semejante a las diferentes sectas judías antiguas y modernas que procuran mantenerse apegados a Moshé y los Profetas a través de las instrucciones de sus maestros, como por ejemplo, los Jabad por la vía de Tanya, así nosotros procuramos lo mismo por la vía del Código Real, los escritos judíos, sobre un judío que reclamó ser aquél del cual hablaron Moshé y los Profetas y cuyo testimonio hemos creído.
Debido al carácter universal del Judaísmo por medio de la enseñanza a las naciones de las Siete Leyes de Noaj (Noé), cuando nuestro movimiento netzarita se expande a los gentiles, tuvo un éxito impresionante, solamente comparable hoy día al trabajo de nuestros hermanos luvavich quienes, como ningún grupo judío previo, ha sido capaz de enseñar la torah a judíos y no judíos de forma dramática. Esto causó que una enorme multitud de conversos sinceros se unieran a las filas del movimiento por medio de su brazo noajita.
A ellos hubo que instruirlos en el ABC del Judaísmo, capítulo Benei Noaj, y por tanto, muchas cartas le fueron enviadas, especialmente por el emisario a los Gentiles, el Rav Shaul de Tarso. Desde el principio, el trabajo de Rav Shaul no fue nada fácil, dadas las circunstancias operantes tanto en Israel como en la diáspora en aquellos complicadísimos días. Hubo rumores de falsificación de documentos “cartas como si fueran nuestras”, abuso de autoridad, confusiones doctrinales, rebeldías y desacatos de líderes, tanto del lado judío como del gentil.
Muy parecido a la experiencia de nuestro pueblo cuando salió de Egipto y tuvo que recibir una gran cantidad de gentiles que se mezclaron con el pueblo en los días del éxodo y causaron desviaciones, incluso, indujeron y lograron que se cometiera idolatría, arrastrando consigo a muchos judíos.
Y así como se levantaron opositores a Moshé en el camino y trataron de hacer volver el pueblo a las manos del faraón, así también, ocurrió entre nosotros. De hecho, Rav Shaul, reunido con líderes Benei Noaj en Asia Menor, les advierte que “de entre vosotros mismos se levantarán hombres perversos para arrastrar a los discípulos tras sí”, lo cual en efecto sucedió, produciendo luego un Jesús que nada tenía que ver con el Yeshua judío original. Todo esto lo sabemos. Sabemos también que circularon después cartas y “evangelios” que nada tenían que ver con las enseñanzas originales del Maestro y las ciencias bíblicas, lingüísticas, arqueológicas y similares, nos han podido ayudar a ver claramente lo original de lo falsificado posterior que vino.
Cuando recordamos que hubo más de 600 mil profecías y miles de tradiciones orales circulando en nuestro pueblo y que de ellas, solamente 22 fueron seleccionadas como válidas para conformar los libros actuales del Tanak, algunas no sin extrema discusión y consideraciones halájicas (como Ester y Ezequiel por ejemplo) no debemos extrañarnos que por norma, solamente lo escritos que tienen el sello judío de un discípulo personal del Rebe o bajo su supervisión directa, sean los documentos que aceptamos los netzaritas. Según vayan apareciendo otros, se irán sumando a la lista procurando siempre que cumplan esta exigencia: discípulos originarios del Maestro o bajo su directa supervisión y aprobación y ocupando su lugar apropiado, es decir, como nuestra torah oral por la cual nos guiamos para preservar la memoria de nuestro Maestro, sus dichos y enseñanzas así como la manera de aplicarlas a nuestras comunidades, buscando siempre exaltar la Torah y magnificarla, tanto en su aplicación a los judíos como a nuestros hermanos Benei Noaj a fin de que cumplan estas tres funciones básicas: consolar la comunidad, exhortarla y corregirla, para que no se salga del camino, según hemos sido ensenados por nuestros mayores.
¿Que hay documentos, expresiones y cartas de difícil entendimiento? ¡Por supuesto que si! Kefa, por ejemplo, nos dejó el siguiente testimonio: “Entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como las otras Escrituras, para su propia perdición”. ¡Esto fue dicho en los días previos a la destrucción del Segundo Templo! En otras palabras, que ya había maestros de origen gentil (esta carta de Kefa es dirigida a los Benei Noaj) que estaban interpretando mal a Rav Shaul como también la Torah y por tanto, debíamos estar alertas todo el tiempo, partiendo de un principio simple: todo lo que contradiga las Escrituras, es decir, la Torah, los Profetas y los Salmos, requiere revisión para su aceptación como parte de nuestra torah oral netzarita. Esto significa que así como para aceptar a Ezequiel como escritura inspirada, hubo que nombrar un comité de rabinos para que pudieran reconciliarlo con la Torah, a fin de determinar si era recibida dentro del “cánon” (como se conoce en términos académicos), así también nosotros, para recibirlos, necesitamos que cumplan los requisitos previamente expuestos. Si no los cumplen, no los aceptamos. Su validez o invalidez viene entonces por su paternidad y contenido judíos, fieles a la Torah, no por lo que digan otros, aunque coincidan con nosotros. Contrario a la opinión del Sr. Zambrano, la partida de nacimiento del Código Real esta bien fundada con simiente y matriz judía.
Segunda excusa:
2. “Por cuanto el basamento desde donde surgieron las diferentes traducciones del “Nuevo Testamento” son documentos griegos poco confiables –copias de copias- que han estado en manos de Roma y han sufrido no menos de 250.000 variantes textuales, con manipulaciones, adiciones y sustracciones desde los mismos inicios del cristianismo”.
Respuesta:
Quien le enseñó al Sr. Zambrano la existencia de 250,000 variantes textuales fue nuestra Yeshivá, no su nuevo maestro. Es asunto bien conocido y bien sabido. También le enseñamos, cosa que tendenciosamente de nuevo no menciona, que existieron y existen documentos hebraicos que prueban que las copias griegas fueron traducciones de originales hebreos. También le enseñamos, asunto que no menciona, que hoy día, debido a los descubrimientos modernos que tenemos y al avance de la ciencia bíblica, se ha podido establecer un código hebraico confiable, más allá de la duda razonable, mejor establecido en sí mismo, que las variantes textuales del Código Masoreta en relación con el Tanaj. Además, estudios lingüistas presentan evidencias internas del texto griego que revela su origen y dependencia hebraica y que por razones obvias, no es este el lugar de considerarlas por ahora. Sin embargo, la Torah demanda que usemos “medidas iguales y pesos iguales” a la hora de realizar nuestros negocios. Este es una de los mitzvot que más debemos recordar, porque constantemente se ignoran, lo abusan y lo violan. Nos está prohibido por la Torah, usar medidas desiguales (Deuteronomio 25:14-16), porque el Eterno rechaza los que tal hacen (Proverbios 20:10)
Por ejemplo, si hay una contradicción (supuestamente) en el Código Real, lo descalifican, pero si hay una contradicción (supuestamente) en el Tanak, entonces lo racionalizan para buscarle una explicación lógica, aunque tengan que acudir a leyendas inventadas por los hombres para resolver el conflicto. Para ellos eso está bien y es legítimo, tratándose del Tanak, pero no es válido ni lícito, tratándose del Código Real. Como veis, amigos, doble medida de peso, es decir, deshonestidad académica. Esta excusa del Sr. Zambrano que él cataloga de “razones”, es un buen ejemplo.
Como el Código Real, (Nuevo Testamento como lo llama) tiene muchos manuscritos aquí y allá y tantas variantes textuales, entonces no califica, no es fidedigno. Bien, aceptemos que esto es una razón válida, por el bien de su argumento. Pero apliquemos el principio de “medidas iguales y pesos iguales”.
En este sentido, sería bueno que el Sr. Zambrano supiera, lo que seguramente su nuevo maestro le ocultará hasta la muerte, que el texto masoreta surgido desde la Edad Media, está basado en no menos de 3,400 rollos existentes ya sean del tipo pergamino o códices con variantes textuales entre ellos que a juzgar por su extensión, son, en proporción, mayores que los cinco mil manuscritos griegos existentes con las 250,000 variantes textuales. ¿Vamos a desechar el Tanak por esto?
Por otro lado, el Sr. Zambrano renuncia al Código Real porque hubo “adiciones y sustracciones”. Me pregunto: ¿Será consistente con el Tanaj venido por la vía masoreta también con “adiciones y sustracciones” hechas por los masoretas intencionalmente para intentar eludir toda la evidencia sobre Yeshua como Mashiaj? Si por la existencia de “adiciones y sustracciones”, abandona el Código Real que llama tendenciosamente “Nuevo Testamento”, si fuese académicamente honesto, debería ser entonces consecuente en relación con el Tanaj el cual tiene, según la versión masoreta usada hoy día, tantas o más “adiciones y sustracciones” que el Código Real, a juzgar por los descubrimientos de los Rolos del Mar Muerto. ¿Estaría dispuesto el Sr. Zambrano a renunciar al Tanak por esto? Al menos, una persona honesta consigo misma, debería hacerlo.
Pero como la honestidad no es la base para las decisiones teológicas, sino la verdad, entonces queremos que esa verdad bíblica, histórica y de la ciencia bíblica salga a relucir para ayudarnos a tomar decisiones sabias de las cuales luego no tengamos que arrepentirnos, porque nunca sabemos si tendremos tiempo para ello. Así pues, mejor que arrepentirnos es preservarnos de errores, como mejor que confesar es no transgredir, aun cuando la puerta del arrepentimiento esté disponible. Debido a lo complejo del tema, intentaré usar términos no académicos por el bien de la mayoría que no ha sido entrenado ni educado en la ciencia de la crítica bíblica.
Para el comienzo del mediado del siglo veinte, hace aproximadamente unos 60 años, de forma casi milagrosa, fueron descubiertos en Israel en unas cuevas de la región conocida como Qumrán al sur de Jerusalén, una cantidad de rollos, pergaminos y otros materiales que finalmente llegaron a manos de los eruditos. Según la cueva donde se encontraron, fueron recibiendo sus nombres. Por ejemplo. 1Q significa, cueva 1 y así sucesivamente.
Entre estos materiales se encontraban textos bíblicos mucho más antiguos que los más antiguos que teníamos hasta la fecha. Entre los descubrimientos de textos bíblicos encontrados en Qumrán pueden mencionarse al menos, los siguientes: Cueva 1, un rollo del profeta Isaías fechado para el siglo dos o al menos primer siglo antes de la era actual. Un comentario del profeta Habakuc con el nombre del Eterno escrito en hebreo-paleo, no el hebreo aramaico actual. En la cueva 11, se encontraron 41 salmos como los que aparecen en nuestras biblias actuales. Y de esta manera, se van conociendo más y más descubrimientos, en la misma medida que se van revisando todos los tesoros encontrados.
¿Cuál es la importancia de estos descubrimientos? Por regla general, mientras más antigua es una copia de un libro sagrado, menos oportunidades de alteración, corrupción y manipulación textual puede ser introducida por copistas posteriores. Por tanto, un texto antiguo es de incalculable valor para la ciencia bíblica en particular.
Por otro lado, a fines del tercer siglo y comienzo del segundo antes de la era común, 70 sabios judíos hicieron una traducción al griego de los Escritos Sagrados de nuestro pueblo, es decir, de la Torah y los Profetas y los Salmos. Aunque algunos afirman que solamente fue la Torah (Jumash-Pentateuco) y que el resto se hizo posteriormente, la evidencia histórica con que contamos demuestra que estos 70 jueces y sabios de Israel, con la aprobación del Cohen Gadol para entonces, hicieron la traducción completa del Tanak.
Esa traducción sirvió entonces para las comunidades judías que hablaban el griego como lo hacen las versiones hoy día en castellano e inglés por ejemplo, logrando de esta forma que las personas que no tienen acceso al hebreo bíblico, pueden leer las Escrituras en su idioma vernáculo. Así ocurrió con los de habla griega para entonces.
Debemos recordar que debido a la influencia del helenismo en el mundo antiguo, el griego era el inglés de entonces y todo se traducía al griego o se escribía en griego, porque era la lengua más conocida y usada internacionalmente.
Además debido a su naturaleza, el griego preserva mejor las ideas hebreas que cualquier otro idioma conocido, como ya ha sido apuntado. De ahí sus ventajas.
En todo caso, cuando los escritos originales hebraicos de lo que luego vino a ser conocido incorrectamente en occidente, como Nuevo Testamento, o sea la colección de escritos que expresaban la torah oral del movimiento netzarita del primer siglo, se tradujeron al griego por el beneficio de la lengua más conocida internacionalmente, los traductores citaron de la LXX porque era lo que los destinatarios conocían y tenían a mano.
Por supuesto, cuando esos mismos escritos salieron por primera vez en hebreo, ya sea en forma oral o escrita, se citaba del texto hebreo, no de la LXX, la versión griega. Pero al traducirse al griego la torah oral de los netzaritas, entonces se usó la LXX, exactamente como hacen hoy día los rabinos en el exilio y como hizo Maimónides en sus días, al escribir en arábico, por ejemplo, buscando que sus destinatarios comprendiesen lo mejor posible, sus conceptos e ideas judías.
Hoy, leyendo la mayoría de las biblias en cualquier idioma traducida del texto masoreta hecho en Tiberiades, Israel, en los días de la edad media, y que fue a parar a la ciudad rusa de Leningrado, de donde toma nombre, uno encuentran diferencias textuales comparadas con la LXX. Este hecho ha causado que muchos consideraran la versión griega (LXX) hecha por los 70 sabios judíos como de inferior calidad al texto masorético (TM).
Con los descubrimientos de los rollos del Mar Muerto (RMM), dicha teoría se ha venido abajo. ¿Por qué? Porque los rollos hebreos antiguos encontrados en Qumrán demuestran dos cosas:
- que la mayoría de las veces la traducción hecha por lo masoretas constituye una adición, cambio o sustracción del texto hebreo antiguo.
- Que la LXX refleja una mejor traducción que está en armonía con los textos del Qumrán no con el texto masoreta (MT).
Dicho en términos simples: que quienes hicieron cambios al texto bíblico no fueron los sabios judíos que tradujeron de un texto hebreo antiguo al griego, sino que los masoretas (rabinos de Tiberias) introdujeron cambios que han alejado al judío del texto bíblico original.
El hecho de que cuando los 70 jueces de Israel con la aprobación del Cohen Gadol el tema de Yeshua y sus reclamos mesiánicos no eran un asunto debatible, porque Yeshua nació varias generaciones después, pero para los días cuando los rabinos masoretas hicieron su trabajo, el tema de Yeshua era altamente controversial, y sucede ahora que las diferencias textuales se dan con el Texto Masoreta, no con los textos hebreos antiguos que han sido encontrados, entonces la luz y la verdad comienzan a abrirse paso. Esto significa que la LXX proviene de un texto hebreo mucho más antiguo y confiable que el texto usado por los masoretas en la edad media. Veamos algunas de esas diferencias.
4QGénesis (Génesis- 1:9)
4QGénesis (Cueva 4, libro de Génesis) tiene una versión más larga que el Texto Masoreta el cual que termina diciendo: “Y fue así”. Sin embargo, 4QGén dice “y las aguas debajo de los cielos se reunieron en su lugar y apareció la tierra seca”. Esto está en armonía con la LXX demostrando que la versión griega hecha por los 70 sabios judíos sigue un texto hebraico mucho más antiguo que no fue usado o que fue cambiado por los masoretas, por consideraciones evidentes.
4QGénesis ( Cueva 4, rollo de Génesis, Capítulo 5)
Como sabemos este capítulo contiene una cronología sumamente importante. La LXX refleja esa diferencia cuando es comparado con el texto masoreta. Así pues, alguien, citando los escritos del Código Real en comparación con el TM (texto masoreta) de la edad media, puede demostrar que hay “una contradicción entre el Nuevo Testamento y la Torah”, es decir, el texto hebreo (significando su versión o traducción proveniente de los masoretas). Sin embargo, 4QGénesis demuestra que hubo un texto hebraico del cual tradujo la LXX con la cual está en armonía y que el TM no tuvo acceso a ese texto hebreo o lo cambió. Cuando los escritos del “Nuevo Testamento” se comparan con el texto hebreo antiguo que ahora tenemos, la “contradicción” desaparece.
4QSamuel (Cueva 4, rollo del profeta Samuel).
Hay 124 cambios o variantes textuales hechas por el Texto Masoreta cuando comparado con los rollos hebreos casi diez siglos más antiguos. Es interesante notar que tanto Flavio Josefo en el primer siglo, como la LXX, del siglo segundo antes de la era común, armonizan con 4QSam en oposición al texto masoreta de la edad media. Otra vez, si alguien citara del “Nuevo Testamento” alguna porción de Samuel comparándolo con el texto masoreta, encontraría “contradicciones”, pero resulta que cuando se compara con el texto hebreo antiguo encontrado en 4QSam, las contradicciones desaparecen.
¿Qué indica esto? Que hubo un texto hebreo antiguo que fue o ignorado por los masoretas, o desconocido o cambiado por intereses evidentes .
Ahora bien, recordemos que estamos analizando la excusa presentada por el Sr. Zambrano para no enseñar más de lo que tendenciosamente llama “Nuevo Testamento” y que dice:
“Por cuanto el basamento desde donde surgieron las diferentes traducciones del 'Nuevo Testamento' son documentos griegos poco confiables –copias de copias- que han estado en manos de Roma y han sufrido no menos de 250.000 variantes textuales, con manipulaciones, adiciones y sustracciones desde los mismos inicios del cristianismo”.
Pero resulta que ahora nos encontramos con el mismo fenómeno en el texto masoreta que ha sido la base para la mayoría de las traducciones bíblicas que parten del TM. ¿Estará el Sr. Zambrano dispuesto a ser consecuente académicamente con estos hechos y dejar de enseñar del Tanak porque confrontamos una situación semejante? ¿Nos damos cuenta a dónde nos va llevando tal tipo de razonamientos?
Para no asfixiar a mis amigos con tanta información, veamos, para concluir esta sección, otras adiciones y sustracciones que los rabinos masoretas hicieron en la edad media.
- Cambiaron por lo menos en 134 lugares diferentes, el Nombre Sagrado. La lista va desde Génesis 18:3, 27,30,32 hasta Zacarías 9:4 entre los profetas .
- En Génesis 10:24 quitaron un nombre a la genealogía.
- En Deuteronomio 32:8 cambiaron “Ángeles de Elohim” por “hijos de Israel”.
- En Isaías 61:1 la frase “devolver vista a los ciegos”, fue quitada.
- En el famoso texto de Isaías 53 los masoretas introdujeron más de 15 cambios, entre ortográficos y de letras completas que fueron quitadas unas y añadidas otras .
Bien, si el Sr. Zambrano rechaza el Código Real porque “tiene adiciones y sustracciones”, ¿sería consecuente con la verdad y abstenerse del Tanak por estas otras “adiciones y sustracciones” que hoy día sabemos que fueron hechas por los masoretas en la Edad Media? Todo esto prueba que atacar el Código Real es ir en contra de la Torah, jas beshalom, porque el Código Real no es otra cosa que la versión escrita de la Torah Oral dada por nuestro Rebe y sus emisarios para bien de las comunidades judías y de conversos gentiles que aceptaron sus reclamos mesiánicos. El Código Real no es para los de afuera, es para los de adentro, para el círculo íntimo, para los discípulos del Rebe. Nosotros sabemos que nuestro Rebe y la Torah son una ejad; ir en contra de sus enseñanzas, es ir en contra de la Torah.
En todo caso, el uso de medidas desiguales es evidente en este tipo de razonamiento que no presenta evidencias, sino excusas para ocultar una realidad que no quiso decirse por las claras desde un principio: que han sacado al Maestro de sus vidas, de sus corazones y de sus mentes, para dar oídos a fábulas inventadas por maestros que teniendo comezón de autoridad, e ignorando la verdadera Halajah, pervierten la fe de muchos y ponen tropiezos delante del ciego, en oposición a la Torah. Ellos son, como dijeran los antiguos, “nubes sin agua, llevadas por el viento” que tendrán que responder ante el tribunal celestial por el crimen que ha cometido contra gente buena pero incauta.
Enseñó el Maestro:
¡Ay del mundo por las piedras de tropiezo que han puesto en el camino! Ciertamente es inevitable que aparezcan las piedras de tropiezo, pero ¡ay de aquél hombre por quien son puestas las piedras de tropiezo! Pues todo el que haga tropezar a uno de estos pequeños que han puesto sus ojos confiadamente en mí, mejor le fuera que le colgaran al cuelo una piedra de molino y lo hundieran en lo profundo del mar”...
Próxima dos excusas. Las resumimos ambas. Dice Zambrano que deja el “Nuevo Testamento”…
“Por cuanto las contradicciones, incongruencias y confusiones que presentan las diferentes versiones del “Nuevo Testamento”, comparados a la luz de la Tanaj, son más que evidentes e inobjetables”. “Por cuanto las diferentes respuestas que se han ofrecido para tratar de explicar dichas contradicciones, incongruencias y confusiones no soportan el peso de la Torah y los Profetas y, además, se fundamentan en supuestos, probabilidades y conjeturas que caen dentro de un contexto meramente especulativo”.
Respuesta:
Según el Sr. Zambrano, hay “contradicciones” en el Código Real comparados a la luz del Tanak y esto es razón “evidente e inobjetable” que “no soportan el peso de la Torah y los Profetas”. Veamos si tales declaraciones resisten la evidencia, porque ya hemos visto previamente, como el texto masoreta sobre el cual descansan hoy días la mayoría de las traducciones bíblicas, proviene de un texto que ha sido también artificiosamente corregido, con adiciones y sustracciones hechas por los rabinos en la Edad Media en Tiberiades, Israel.
En otras palabras, cuando el Sr. Zambrano lee hoy una traducción en castellano del Tanaj y los Profetas lo hace en una versión que proviene a su vez del texto masoreta manipulado por ciertos rabinos a su conveniencia y con esta versión corregida y manipulada, en oposición al texto hebreo más antiguo de cuya evidencia nos hablan los Rollos del Mar Muerto, como hemos visto, compara el Código Real mucho más antiguo que el texto masoreta. En otras palabras, cuando el Sr. Zambrano lee una versión castellana del Tanak, lo está haciendo con una versión 700 años posteriores al Código Real ignorando que las citas del Código Real provienen de un texto hebraico del Tanak mucho más antiguo que el masoreta actual. Daremos los siguientes ejemplos como evidencia:
- El Código Real, citando el Salmo 22:16, documenta que cuando al Maestro le clavaron los pies en el madero, se cumplía la profecía de dicho Salmo que afirma “Atravesaron mis manos y mis pies”. Hoy día los misioneros judíos, como el nuevo maestro que se ha buscado el Sr. Zambrano, le dicen a los inocentes creyentes, sin conocimiento del hebreo y de la ciencia bíblica: “Mira qué contradicción… el Salmo 22:16 dice en el Tanak “como un león están mis manos y mis pies”, pero ellos dicen, “atravesaron mis manos y mis pies”, citando de una versión que proviene del griego, no del hebreo, fabricando pruebas, porque el hebreo no dice eso, sino “como un león están mis manos y mis pies. ¿te das cuenta como tergiversan las Escrituras?”.
En efecto, cuando el creyente mira la edición masoreta, no tiene “kaarú” (horadaron, atravesaron), sino “kaarí”, “como león”, y entonces el creyente ingenuo, como el Sr. Zambrano, sin mayores explicaciones y sin escudriñar para ver si esto es en verdad así, se traga el anzuelo y cae enlazado en las redes de los aborcionistas de la redención, difamando ahora del Código Real y rechazándolo porque contiene “contradicciones que comparadas con el Tanak, no “soportan el peso de la Torah y los Profetas”.
Pero ¿será cierto esto? Absolutamente falso. Los masoretas cambiaron tendenciosamente la vav por una yud, para que dijera “como león” y no, como es en verdad, “atravesaron”. El original hebreo del cual tenemos testimonio por vía de la Peshita aramea, tiene correctamente en el texto original, “kaarú”, no “kaarí”. Los documentos del Mar Muerto que han sido encontrados, cuando citan este Salmo, contienen también “kaarú”, no “kaarí”. No hay ningún manuscrito hebraico, previo al masoreta de la Edad Media, que tenga tal palabra como “kaarí” (como león) un cambio hecho con alevosía y tendenciosidad para eliminar toda posibilidad de relacionar al Maestro y la forma de su muerte, con las profecías del Tanak. Sr. Zambrano: ¿Soporta la Torah y los Profetas el Código Real o no lo soporta? ¿Quién ha mentido a nuestra generación? ¿Quién se ha propuesto alejar a nuestro pueblo de los reclamos mesiánicos de Yeshua para su propio prejuicio?
- Veamos otra supuesta contradicción: En la Carta a los Judíos (Hebreos) 1:6 afirma: “Y de nuevo se deduce que al revelarlo en esta edad presente está ordenando: “Sujétense a él y sírvanle todos los malajim (ángeles) de Di-os”, una clara cita de las Escrituras. Sin embargo, los aborcionistas de la redención, le dicen a los creyentes: “Venid y ved otra contradicción. El Nuevo Testamento dice esto, pero miremos la Torah a ver en qué lugar dice esto”. Entonces le dan un “tour” rabínico a las Escrituras para demostrar que en efecto, allí no aparece nada de esto. Entonces les dicen: “¿Se dan cuenta como estos netzaritas se contradicen ellos mismos porque siguen versiones equivocadas de las Escrituras no las Hebreas, mencionando textos que fueron fabricados?” Y de nuevo, los tontos útiles, sin averiguar nada más, se vuelven a tragar el anzuelo y aceptan que efectivamente, cuando comparado con sus versiones de las Escrituras, el Código Real (que llaman también tendenciosamente Nuevo Testamento, aun cuando ya se les enseñó la verdad de esto) “no resiste la prueba” y por tanto, “no soportan el peso de la Torah y los Profetas”. Pero ¿será cierto esto? ¡Absolutamente falso! En una versión aramea de la Torah, la Peshita Aramea, la mención de la Carta a los Judíos de tal cita es encontrada precisamente en el Salmo 97:7 que fue cortado de raíz por los masoretas por su relación evidente con Yeshua y Su autoridad, reclamada en sus días por los netzaritas. De nuevo mutilaron las Escrituras para su propia confusión. Preguntamos ahora: ¿Soporta o no la Torah y los Profetas al Código Real? ¡Por supuesto, porque el Código Real es la sustancia de lo que anuncia y promete el Tanak! En otras palabras, la Torah se cumple en el Código Real que de ella brota como el fruto de la flor que le precede. Quitas la flor, y no hay fruto. Quitas el fruto, y no tiene sentido la flor. Ambas vienen juntas, ambas son necesarias, no hay discontinuidad, sino continuidad.
- Veamos otra contradicción. En las memorias de los emisarios del Maestro (Crónicas de los Apóstoles) 7:14 se afirma que Yaakov avinu entró en Egipto con 75 almas, es decir, con 75 personas. Entonces los aborcionistas de la redención vienen y le dicen a los creyentes: “Ved otra contradicción aquí. Vayamos a la Torah y veamos cuántos eran”. Entonces los llevan a Shemot (Éxodo 1:5) donde se afirma que fueron 70 almas, no 75. Entonces dicen: “¿Se dan cuenta de la contradicción que hay aquí?” Y los tontos útiles, sin averiguar ni escudriñar el asunto, se vuelven a tragar el anzuelo y toman el Código Real y lo lanzan al latón de la basura porque “no resiste la Torah y los Profetas” ¿Será cierto esto? ¡Absolutamente falso! Los masoretas o cambiaron el texto o usaron una variante textual posterior al original, porque hoy día sabemos, por los descubrimientos de los Rollos del Mar Muerto, que los manuscritos hebraicos antiguos, tenían el número 75, en armonía con el Código Real, no el número 70, como aparece en la versión masoreta. Mi pregunta es: ¿Resiste o no resiste la prueba el Código Real cuando es comparado con las versiones hebreas antiguas? La respuesta es evidente .
Veamos la quinta excusa del Sr. Zambrano.
5. “Por cuanto la versión hebraica presentada por el Dr. Daniel Hayyim (Dan Ben Avraham), Presidente de AMI (Alianza Mesiánica Israelita), conocida como Código Real, no llena las expectativas que una versión de tal calibre demanda, pues son concurrentes y obvios los arreglos hebraicos que se le han hecho a aquellos pasajes oscuros e incongruentes que comprometen la legitimidad de dicho documento. Esto comprueba que no existen documentos griegos que sean confiables y que puedan garantizar la pureza y originalidad del “Nuevo Testamento”. Es sumamente peligroso, y hasta nefasto para un pueblo, fundamentar la fe en doctrinas y enseñanzas que ha sufrido arreglos, mejoras y transformaciones por la opinión de un traductor que piensa que así deberían decir o traducirse dichos pasajes”.
Respuesta:
Aunque el Sr. Zambrano no presenta las evidencias, solamente las menciona en la generalidad de “concurrentes y obvios los arreglos hebraicos que se le han hecho a aquellos pasajes oscuros e incongruentes que comprometen la legitimidad de dicho documento”, pareciera dar a entender que los que trabajamos en esta versión hebraica nos sentamos y dijimos: “Señores, hay cosas aquí que están mal escritas, vamos a corregirlas para que esto sea correcto. ¿Cuáles son los textos mal escritos? Entonces se presentó una lista, se arreglaron, se corrigieron y se acomodaron a cierta opinión personal y se editaron de nuevo”. En otras palabras, que se lanzó a volar un “elefante rosado”. ¡Qué manera objetiva de contradecirse! Veamos la contradicción escondida en esta declaración del Sr. Zambrano. Dice que rechaza el Código Real porque “no llena las expectativas”. ¿Qué expectativas? ¿Las de acomodarla a lo que él esperaba que dijera? ¿Es a esto lo que podríamos llamar fidelidad al texto? Así que si se hubiera manipulado el texto y se hubiesen dicho las cosas que no decían, entonces: ¿se habrían llenado sus expectativas? Pero como no se hizo, entonces la obra está descalificada. Sin embargo, donde las correcciones fueron hechas siguiendo las evidencias textuales hebraicas más confiables así como las arameas, siríacas, griegas e incluso arábicas más antiguas y que estaban en armonía entre sí, un trabajo de revisión imposible de hacer por una sola persona, no obstante, según el Sr. Zambrano, son “arreglos hebraicos” que “comprometen la legitimidad de dicho documento”. Entonces ¿en qué quedamos? ¿Las correcciones comprometen la legitimidad de dicho documento? Y si lo hacen, ¿en relación con qué documento? Si no aceptamos el Código Real porque contiene expresiones y citas y conceptos que contradicen la Torah y los Profetas, pero cuando he aquí que descubrimos que no hay tal cosa, como ha sido demostrado previamente, entonces esas correcciones, “no llenan las expectativas”, es decir, y vamos a lo claro, para el Sr. Zambrano lo que Roma ha vendido al mundo es lo legítimo, lo que se ha corregido, no está en armonía con Roma y por lo tanto, no es válido. ¿Qué es esto? Simplemente amigos míos, cuando una persona no quiere creer, aunque le bajen del cielo una Torah escrita por el dedo mismo de Dios, continuará diciendo que es un elefante rosado volando. Esto me trae a la mente una discusión talmúdica. Si recuerdo bien, fue el Rav Eliécer fue el centro de una discusión. Decía que cierto asunto debía seguir cierta Halajá. Los demás rabinos se le opusieron. Entonces el Rav Eliécer dijo: “Si la Halajá es como yo dijo, que lo confirme el viento”. Y un poderoso viento sopló que pareciera llevarse el techo de la academia. Pero los rabinos dijeron: “La Torah no está en el viento”. Y rechazaron la postura evidentemente correcta del Rav Eliécer. Entonces dijo de nuevo: “Si la Halajá es como yo digo, que lo diga el río. Y sucedió a la vista de todos, que el río cambió su curso natural e invirtió su recorrido. Pero los rabinos dijeron: “La Torah no está en el río”. Entonces dijo el Rav Eliécer: “Si la Halajah es como yo digo, que lo confirme la tierra”. Y hubo un terremoto que casi destruye la Academia. Pero los rabinos dijeron: “La Torah no está en el terremoto”. Rav Eliécer dijo entonces: “Si la Halajah es como yo digo, que lo confirme el Cielo”. Y se oyó un bat kol (la voz de Dios) diciendo: “La Halajah es según el rav Eliécer”. Pero los rabinos dijeron: “La Torah no está en el cielo”. Ante tal incredulidad, el Rav Eliécer se fue de la Academia. En el camino se le apareció Eliyahu HaNaví y le dijo: “¿Qué dijo Dios cuando oyó a mis colegas? Dios dijo, afirmó Eliyahu, “mis hijos, mis hijos me han defraudado”.
Por supuesto, la expresión “defraudado” la cambiaron después por “ganado”, es decir, que los rabinos sabían más Halajah que ¡el Eterno mismo y en la discusión, Dios, que dio el bat kol, había perdido el debate halájico! Esto ha llevado incluso a decir luego que un judío debe procurar “obedecer más a su rabino que a la Torah misma”.
Así pues, donde se hizo la correcta traducción del texto, el Sr. Zambrano lo identifica como un “arreglo (componenda)”, no como una “correcta traducción hebraica” y por tanto, tal traducción no llena sus expectativas… Dios mío, ¿cómo es posible que estas cosas sucedan?
Hay una sola respuesta amigos, una sola: al apartarse de Moshé Rabeinu y de los dos testigos (Josué y Calev) que afirmaban la perfecta relación entre la promesa de la tierra y su conquista, los diez comandos secretos soliviantaron la fe del pueblo y crearon un desastre nacional en las filas de Israel. El mismo día que se desconectaron de Moshé nuestro Maestro, un espíritu de error entró en ellos y el resultado fue que murieron los diez. Cuando una persona se abre a la mentira, definitivamente es presa de ese mismo espíritu de error. Esto es precisamente lo que dice el Código Real. El Sr. Zambrano abrió su corazón a la levadura de los falsos perushim, de lo cual nuestro Maestro ha advertido: “Cuidado con la levadura de los perushim” y el resultado es que el mismo espíritu de error de su nuevo maestro, ha entrado en él y en sus discípulos, cambiando la verdad por la mentira y llamando al error verdad y a la verdad error.
Alguien dijo una vez que “cuando no se quiere pagar la sopa servida, se le busca un pelo… o se lo echa”. Y esto es precisamente lo que estamos viendo aquí. Por un lado dice que una versión hebraica debe estar a la altura de lo que “tal calibre demanda” y por el otro, que el Nuevo Testamento no sirve, que no vale, que no se puede seguir enseñándolo. Entonces, si el Nuevo Testamento, como dice, es de “alto calibre” tan alto, que ni la versión Código Real lo ha alcanzado, ¿Por qué lo tira al latón de la basura? Evidentemente se atrapa a sí mismo en sus propias palabras. La realidad, mis amigos, es que siguiendo el consejo de su nuevo maestro, que se ha auto-enviado “para destruir AMI, el imperio del mal”, como él mismo afirma, el Sr. Zambrano necesita el Nuevo Testamento, no el Código Real, porque solamente con el Nuevo Testamento los argumentos tendenciosos y las perspicacias mentirosas de su maestro pueden seguir engañando a los inocentes, procurando robarles su fe y minarles, si fuera posible, su confianza en nuestro Rebe como Mashiaj.
Pero sus argumentos caen por su propio peso cuando se encuentran con el Código Real. ¡Y como se está distribuyendo por todos lados! ¡Y ellos mismos haciéndole propaganda gratuita por toda la web! ¡Gracias, de paso! Nada que Roma tiene los días contados y los enemigos del Rebe, de derecha o de izquierda, también los suyos, porque ya fue dicho: “El que conmigo no recoge, todo lo desparrama”.
Y esto, mis amigos, “en nombre de Dios”. Como dijo el Rebe: “Y os perseguirán y dirán toda clase de mal contra vosotros mintiendo, pensando que con esto rinden servicio a Dios”. En otras palabras, desde hace 2000 años, el Rebe profetizó de estos y por tanto, no debemos ni alarmarnos ni amedrentarnos, sino seguir adelante confiando que a su tiempo, el Eterno mismo nos enviará de vuelta a Su justo Mashiaj, como él mismo nos los prometiera.
Amigos míos, no debemos olvidar contra quién la bestia antigua, el dragón apocalíptico lanza toda su furia: “Contra los que guardamos los mandamientos de Dios y retenemos el testimonio de Yeshua como Mashiaj”. Para ellos, ambas cosas son incongruentes, inaceptables, incompatibles. ¡Pero nosotros existimos para demostrar que sí es posible ser observante de la Torah y discípulo del Rebe porque no hay contradicción, todo lo contrario, armonía y paz!
¿Y por qué tanta oposición y virulencia contra nosotros, una minoría en Israel y en el exilio comparado con el resto del mundo? Por una simple razón amigos: autoridad. Si Yeshua es el Mashiaj, entonces tenemos que sujetarnos a Su autoridad. Pero no estamos dispuestos a ello, queremos tener el poder de la Halajah en nuestras manos y decidir qué atar y qué desatar, a nuestro antojo. Y Yeshua no les da esa opción. Y nosotros tampoco.
Finalmente, el Sr. Zambrano expresa su final excusa para no seguir enseñando del Código Real: Esto es lo que escribió:
6. “ Por cuanto el documento conocido como “Nuevo Testamento” presenta posiciones doctrinales, enseñanzas, frases, parábolas y argumentos (incluyendo las enseñanzas de Jesús y sus emisarios) que son una confrontación clara y directa a las enseñanzas de la Torah y al mensaje dado por los Profetas, y que muchos de esos pasajes han servido de base para la fomentación de idolatrías y, lo que es peor aún, filosofías y posturas políticas antisemitas, intentos de aniquilación del pueblo judío, desprecio del judío y sus tradiciones, entre otros. Véase, por ejemplo, los actos de los que han sido enfermados por las enseñanzas del “Nuevo Testamento”: los inquisidores; los cruzados; los misioneros portadores del fuego; el sambenito y la daga; los difamadores contra los inocentes judíos; los nazis; los asesinos entre los así llamados palestinos; los portadores de la venganza que propusieron la denominada guerra santa;los genocidas de guante blanco que apoyan solícitamente cualquier causa que ataque a los judíos o el Estado de Israel; los antisemitas de todas las horas; miserables desalmados que se regodean en el sufrimiento de sus víctimas judías”.
Respuesta:
Primera parte:
Dividiremos su excusa final en dos partes, la ya vista, y su condena al mal uso del Código Real. Lo divido así porque en la primera básicamente repite lo mismo que previamente, es decir, que las enseñanzas de Yeshua y de sus emisarios, contradicen la Torah y los Profetas. Como es básicamente la misma cosa previa, mi respuesta previa es suficiente. En otras palabras, es importante que el Sr. Zambrano reflexione y mire qué versión de la Torah y de los Profetas está usando. Si provienen del texto masorético que fue manipulado por los fariseos masoretas para eliminar toda posibilidad de ver a Yeshua como Mashiaj, entonces aparecen lo que el llama “confrontaciones”, pero si mira el texto hebraico más antiguo, entonces las “confrontaciones” se desvanecen. El Sr. Zambrano está aun a tiempo para investigar estos hechos por sí mismos y ver si lo que decimos es o no así. Confiamos que la nobleza de su corazón que fue evidente en los días cuando lo conocimos, todavía permanezca en él y a tiempo pueda regresar a casa, a su Maestro y su justo Mesías, porque es a través de la unión con nuestro Tzadik que los netzaritas nos esforzamos en vivir agradando al Eterno y guardando Sus mandamientos.
Segunda parte: Dice Zambrano:
“…muchos de esos pasajes han servido de base para la fomentación de idolatrías y, lo que es peor aún, filosofías y posturas políticas antisemitas, intentos de aniquilación del pueblo judío, desprecio del judío y sus tradiciones, entre otros. Véase, por ejemplo, los actos de los que han sido enfermados por las enseñanzas del “Nuevo Testamento”: los inquisidores; los cruzados; los misioneros portadores del fuego; el sambenito y la daga; los difamadores contra los inocentes judíos; los nazis; los asesinos entre los así llamados palestinos; los portadores de la venganza que propusieron la denominada guerra santa;los genocidas de guante blanco que apoyan solícitamente cualquier causa que ataque a los judíos o el Estado de Israel; los antisemitas de todas las horas; miserables desalmados que se regodean en el sufrimiento de sus víctimas judías”.
¿Qué diremos a esto? Su denuncia es cierta y así ha sido. Tenemos que reconocer que tal cosa ha sido una vergüenza y una infamia. Pero esto no fue hecho ni por judíos ni por los netzaritas, sino por los enemigos de nuestro pueblo. Zambrano, debe recordar lo que dijo el Rebe:
“El reino de los cielos es como un hombre que sembró en su campo, semilla escogida de la más alta calidad, pero mientras dormían sus obreros, vino su enemigo e introdujo semilla de cizaña en medio de trigo y se fue. Al germinar el trigo y comenzar a dar fruto, apareció también la cizaña. Los siervos del dueño del campo se le acercaron y le dijeron: ¿Acaso no sembraste semilla cuidadosamente seleccionada en tu campo? ¿De dónde pues ha surgido esa cizaña? Y él les dijo: “Un enemigo mío hizo esto”.
Como vemos, lo que el Sr. Zambrano denuncia con el sentido de indignación que lo hace, es el trabajo de “un enemigo”. Por lo tanto, la solución no es dimitir, no es abandonar el arado, no es tirar la cuna con el bebé dentro por la ventana. Tomemos el bebé en los brazos y cuidémoslo, aunque debemos quemar la cuna infectada. Eso es lo que tenemos que hacer. Eso es rectificación, reparación, hacer tikun, una mitzvá de nuestro pueblo. Pero jamás desconectarnos de nuestro Rebe, jamás abandonarlo, jamás traicionarlo.
En cuanto a mí, la excusa final presentada por el Sr. Zambrano para separarse de nosotros, es mi mayor razón para seguir adelante, denunciando el mal, enderezando lo que ha sido torcido, batallando contra el antisemitismo, ayudando al Rebe a echar abajo la idolatría del mundo, buscando las almas judías asimiladas en nuestras naciones y ayudándoles a regresar a HaShem y a Su Torah, como también mostrando a los gentiles al Uno y Único Dios de Israel, para que se abandonen sus ídolos y se refugien bajo Sus alas guardando los mandamientos que le han sido asignados. Solamente así estaremos cumpliendo la voluntad de nuestro Maestro y preparando nuestra generación para aceptarle como el único candidato confiable al trono de David.
¡Regresa oh Israel al Eterno tu Elokim!
Con amor y esperanza,
Dan Avraham H.
Para mayor información, recomendamos la lectura de The Greek and Hebrew Bible by E. Tov, 1999, especialmente las páginas 505-548.
